lunes, 30 de mayo de 2016

El objeto del proceso penal: la pretensión penal



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El objeto del proceso penal es la pretensión penal. La pretensión penal es la petición de una consecuencia jurídica (pena o medida de seguridad), dirigida al órgano jurisdiccional frente a una persona, fundamentada en unos hechos coincidentes con el supuesto de hecho de una norma jurídica.

Pretension penal y Derecho procesal

- Elementos de la pretensión penal


Objeto del proceso penal son todos los elementos de la pretensión penal:

+ Forman parte de la pretensión penal los hechos, que a su vez son el objeto de la pretensión.

+ Forma parte de la pretensión penal la pena solicitada o petitum.

+ Forman parte de la pretensión penal los sujetos, aunque solo la persona del imputado vincule o identifique la pretensión.

+ Forma parte de la pretensión penal la calificación jurídica.

- Caracteres del objeto del proceso penal


+ Singularidad del objeto del proceso penal


Objeto del proceso es un hecho singular, plenamente identificado e imputado a una persona.

En el caso de que sean varios los imputados existirán tantas pretensiones y objetos procesales cuantos inculpados haya.

Un hecho no es otra cosa que la suma de múltiples hechos menores.

La unidad de un hecho ha de hacerse siempre a partir de una suma de hechos y de la pluralidad de los mismos.

A un hecho de la vida, al cual se quieran asignar efectos jurídicos, se le deberá aplicar un criterio jurídico, se deberá atender a supuestos de hecho normativos.

Un robo –hecho jurídico–, es la suma de múltiples hechos de la vida y sólo algunos interesan al proceso, porque sólo unos pocos tienen relevancia jurídica.

+ Indisponibilidad de la pretensión penal


El Ministerio Fiscal, ante la sospecha de la comisión de un ilícito penal, debe iniciar el procedimiento, y en su momento acusar, si es procedente a la luz de las investigaciones previas. La acusación ha de serlo de la totalidad del hecho, sin que sea posible mutar el hecho o reducirlo por cualquier tipo de razón.

Aunque la pretensión penal sea indisponible, si no existe acusación, el hecho no podrá ser juzgado, ya que Jueces y Tribunales precisan de una instancia de terceros para proceder al enjuiciamiento y condena.

Si el hecho se planteara de manera reducida o fraccionada, el órgano judicial, dentro de los límites del objeto procesal, tendría la obligación de complementarlo y enjuiciarlo en su totalidad.

+ Indivisibilidad de la pretensión penal


El órgano judicial, en tanto el proceso penal tiende a la consecución de la verdad material, está obligado a agotar el objeto procesal hasta su total esclarecimiento.

La sentencia ha de resolver sobre la totalidad del objeto procesal siempre que, por supuesto, no se produzca una acusación de oficio por el hecho de modificar la pretensión.

Siempre que la pretensión quede inmodificada, el órgano judicial ha de resolver sobre la misma más allá de la expresa acusación deducida por las partes.

- La identificación de la pretensión penal


Se debe concretar el concepto de hecho procesal penal, ya que será este elemento el que determine las facultades y poderes de las partes y el órgano jurisdiccional en las funciones que tiene asignadas.

+ Criterios generales de identificación de la pretensión penal


. La unidad de criterio

La utilización de una diversidad de criterios para identificar el objeto procesal penal produce resultados negativos y poco seguros.

Para la identificación del objeto procesal en modo alguno ha de hacerse uso del criterio de la defensa, ya que el mismo, si bien evita que nadie pueda ser condenado sin haber podido rebatir la acusación, no es un dato útil para individualizar una pretensión.

Si aun dentro de la misma pretensión se produce una condena por algún hecho del cual no se ha dado posibilidad de defensa, se estará infringiendo este derecho, pero no la intangibilidad del objeto procesal.

Si se condena por robo a pesar de la acusación de hurto, al acusado no se le habrá dado la posibilidad de defenderse por ese delito de robo, se habrá infringido su derecho de defensa, pero no la norma que impide la intangibilidad del hecho procesal.

. Criterios de individualización

Descartada la defensa como criterio de identificación, se trata de hallar criterios distintos y específicos a tales efectos.

Con los criterios de individualización, se trata de identificar una pretensión penal con todos sus elementos teniendo en cuenta varios argumentos.

* La pretensión penal no es equiparable a la civil, por lo que no han de servir a tal efecto todos sus elementos

Si bien la pretensión penal goza de los mismos elementos que la civil, en el proceso penal, por sus especiales principios, no vinculan en igual modo.

* Ni se puede atender al hecho natural o histórico, ni al título de condena o calificación jurídica como dato para identificar el hecho acusado.

. El hecho como criterio esencial de identificación

* Un hecho es siempre una pluralidad de hechos menores, su singularización ha de hacerse partiendo siempre de un punto de vista que determine la finalidad perseguida

Si lo que se pretende es construir un concepto de hecho con relevancia jurídica habrá que atender a criterios jurídicos y éstos no serán otros que los tipos penales.

* El hecho tiene que ser el relevante desde un punto de vista jurídico penal, pero el hecho procesal no puede coincidir con el penal, con el delito, ya que sus elementos no son los mismos

Si el hecho procesal fuera el penal no cabe duda de que la simple modificación de la calificación jurídica comportaría la alteración de la pretensión penal.

* Se requiere atender al Código Penal para individualizar la pretensión penal; pero no podrán coincidir los tipos penales y la pretensión penal

Hay que acudir a una solución dinámica que autorice los cambios de calificación jurídica respetando la esencialidad del hecho o, lo que es lo mismo, que se refiera a un hecho normativo pero que éste no coincida con un determinado y específico tipo penal.

Dos elementos del hecho han de tenerse en cuenta: la actividad típica o acción realizada y el resultado ocurrido o bien jurídico protegido por el delito.

Se estará en presencia del mismo hecho procesal cuando modificados cualquiera de estos elementos permanezca en ese tránsito al menos una identidad parcial entre ellos, es decir, entre los acusados y los que han sido objeto de condena.

Si se acusa por hurto, será posible condenar por robo, ya que existe identidad parcial entre ambos delitos en relación con sus elementos de actividad y resultado.

No se autoriza a condenar por un delito distinto al que fue objeto de acusación si la condena comporta una diversidad de bien jurídico protegido o una mutación sustancial del hecho enjuiciado.

. La pena como criterio de vinculación

Se prohíbe expresamente que la sentencia imponga una pena que exceda de la más grave de las acusaciones, sin mayores explicaciones y sin excepciones.

Los Tribunales están vinculados por la petición concreta efectuada por las partes acusadoras, de modo que, aunque correspondiese una elevación de la pena pedida, los órganos penales habrán de dictar sentencia sin superar la concretamente solicitada.

. El art. 733 LECrim como criterio de garantía de la defensa

El Tribunal puede modificar la petición concreta acusatoria y así cambiar la calificación jurídica, elevar la pena y variar las circunstancias, siempre que lo haga en el preciso marco del hecho procesal y conceda a las partes la posibilidad de defenderse.

Si el órgano judicial plantea un cambio en las circunstancias dichas y el mismo es agravatorio, sólo podrá el Tribunal hacer uso de él si expresamente es aceptado por las partes acusadoras, no en caso contrario.

. El nuevo art. 789.3. Una manifestación inquisitiva

Se autoriza a las partes, previa indicación o propuesta del tribunal, a modificar su acusación mediante un hecho nuevo y diferente al que constituía el objeto inicialmente propuesto.

Si las partes acusadoras asumen la propuesta judicial, el tribunal puede condenar con base en la nueva pretensión.

Lo permitido al órgano judicial es exclusivamente la indicación de la modificación de aquellos elementos que, formando parte del objeto procesal de la acusación, pueden afectar al derecho de defensa si las partes no tienen ocasión de pronunciarse previamente a su incorporación a la condena.