lunes, 6 de junio de 2016

La entrada y registro en lugar cerrado. La interceptación de las comunicaciones en sentido amplio



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Se contemplan diversos tipos de diligencias de investigación, que tienen la finalidad de obtener y asegurar futuras fuentes de prueba, como la entrada en lugar cerrado; el registro de instrumentos; la interceptación de las comunicaciones, y el registro de dispositivos electrónicos o informáticos.

Entrada en lugar cerrado y Derecho procesal penal

La práctica de estas diligencias comporta limitación de derechos fundamentales, como la inviolabilidad de domicilio, la intimidad y el secreto de las comunicaciones, razón ésta por la que su adopción se encuentra rodeada de especiales garantías.

Destaca el carácter secreto e inmediato con que deben adoptarse y ejecutarse estas diligencias, lo que implica que ni exige su notificación previa al imputado para evitar que la diligencia se frustre, ni la intervención del mismo y/o su defensa en la realización de estas actuaciones.

La entrada en lugar cerrado constituye un acto de investigación por medio del cual, además de la obtención de futuras fuentes de prueba, se pretenden otras finalidades, como la adopción de una medida cautelar.

La entrada en lugar cerrado suele recaer en un domicilio privado, sea persona física o jurídica, aunque puede recaer en lugares cerrados que no sean domiciliarios y por tanto no estén amparados constitucionalmente.

El registro es un acto de investigación, pero su utilidad se limita a la obtención de futuras fuentes de prueba o simplemente de elementos útiles para la investigación.

La intervención de las comunicaciones comporta restringir derechos fundamentales, siendo su pretensión obtener datos útiles para la investigación para así proceder a su búsqueda y en su caso ordenar un registro.